
Lastimosamente no hay media estrella, la comida regular, sabor pasable, el servicio menos una estrella ya que la chica de cabello rubio tiene una pésima actitud al atender, de malas todo el tiempo; nada amable, se le solicitó un producto de la carta agua de guayaba como está anunciada y nos indico que ahí solo hay de dos: o Jamaica y horchata. Cabe destacar que la comida corrida no la incluye, por cierto, ven preparado a pagar 30 pesos más por un agua que no quieres pedir y es la única que hay aunque estén en la carta más opciones. Además se les pidió milanesa de res y trajeron pechuga empanizada, la cual aparte de aceptarla por amabilidad, venía cruda, sin cocer en varias partes. Se le indicó y fue algo que no le importó diciendo que la reportaras si queríamos. Pagamos y nunca nos ofreció el postre que se supone venía incluído en los alimentos. Lugar pequeño, físicamente se ve bien pero siempre está vacío, ahora sé por qué. No volveré a regresar.