La mesera venezolana me cobró 16 pesos de más todavía que le dejé 30 de propina ya me que me la solicito y no quería dejar yo por el pésimo servicio de su parte
Este restaurante rumano ofrece una experiencia culinaria única con un servicio excepcional. A pesar de algunas áreas de mejora, como la presentación de la comida y la claridad en el horario, muchos clientes disfrutan de la comida y la amabilidad del dueño, lo que lo convierte en un lugar recomendable.
Un poco caro para una fonda/comida corrida, pero las porciones son generosas y la comida estaba deliciosa. Vale la pena y aún cuesta menos de 200 pesos.