Excelente servicio, serio y formal. Comida casera, corrida, con buen sabor en los platillos que pedí, y precios accesibles ($110+$30 de propina). El lugar es antiguo sin pretensiones, el menú muy variado con muchas opciones de platillos. Hay música para amenisar, sin ser ruidosa o molesta. Una buena y sencilla opción si andas por el rumbo.
Está fonda está en el centro de la ciudad, sus platillos son exquisitos.
El café que incluye la comida está muy rico, recomiendo mucho el pollo a la veracruzana, la pechuga empanizada se termina temprano así que si la quieren probar vayan temprano.
El restaurante tiene potencial gracias a su buena sazón y precios accesibles, pero necesita mejorar en higiene y atención al cliente para ofrecer una mejor experiencia.