
Pésimo, llevaba más de 15 años yendo a este lugar y será la última… toda la comida fría, tamales atoles y café … la atención del mesero es deplorable, grosero, desatento, burlón y se molesta si le pides algo. Le preguntas los sabores y te dice que ahí está en la carta que lo leas, pero cuando se lo pides dice que de eso no tiene. Es déspota y sucio, avienta las tazas en la mesa, no se quiere llevar los platos sucios, nos trajo panes duros y viejos, trastes mojados y sucios, tuvimos que limpiarlos con las servilletas … pero eso si, pide su “servicio”…. Es una porquería de atención. No le puedo poner menos de una estrella pero sin duda jamás vuelvo a pisar ahí. Qué lástima que les haya importado tan poco conservar el lugar, no me sorprendería que cierren.
Les dejamos $965 de consumo y $50 de propina, no es ni el 10% pero no debí dejarle nada… me dio lástima, que le sea de provecho porque no volveré a dejarles ni un centavo.