
Fuí a desayunar, al pedir la carta me dijeron que únicamente había bufet, no hay problema por ello al contrario se agradece la honestidad y bueno al levantarme a ver lo que tenían pues todo mal, sopa hervida con brócoli, arroz SECO, calabazas secas por el mismo contenedor, café frío, un jugo que si bien es enorme la porción la verdad es que es barato y feo, la piña con todo y el corazón?? 2 tacos dorados y una quesadilla de papa medio decente eso fue todo, no había nada más en el mostrador. Para rematar pedí unos hotcakes malos por decirlo poco, crudos, quemaditos, sin chiste.
Desconozco si solo entre semana es así de malo pero de verdad, no vaya si no quiere sentirse estafado. Una cuenta de $400 pesos por nada. Porque hasta los chilaquiles son malitos 😔.
Eso sí hay que reconocer que el chico que me atendió (cubano me parece) es sumamente amable y atento.