El restaurante es bien valorado por su comida y servicio, aunque hay áreas de mejora. Es un lugar recomendable para disfrutar de platillos regionales en un ambiente familiar y agradable.
Está horrible. Pedí unas gorditas de pollo y parecían gorditas de verdura, la masa era toda dura y sin sabor, dios mío nunca había probado algo tan insípido. Una caca de perro tendría más sabor que eso, los peores $290 pesos gastados